Deporte cubano: coraje sin tregua
El deporte cubano atravesó 2025 como quien cruza un campo minado: sin abundancia ni certezas, pero con la obstinación de no rendirse, compitiendo contra rivales visibles y otros más silenciosos, enquistados en la realidad cotidiana.
No fue un año de conteos triunfalistas ni de vitrinas llenas. Fue un calendario de resistencia, donde cada salida al escenario internacional implicó creatividad, sacrificio y una logística sostenida más por voluntad que por recursos. En ese paisaje áspero, cada resultado tuvo un peso distinto, más humano que estadístico.


















